Londres, the place to be


Cosmopolita y dinámica, la capital de Reino Unido continúa siendo año tras año uno de los lugares más visitados del planeta junto a ciudades como Bangkok o Nueva York. Londres tiene muchas cosas que ofrecer, es por ello que en función de tus intereses necesitarás más o menos días para verlo todo. En mi caso estuve 5 días y aun así ¡me quedaron cosas por ver!.


Breve historia

Bautizada como Londinium por los romanos, la actual ciudad de Londres formó parte del Imperio de Roma hasta el siglo V, cuando los pueblos Anglosajones, procedentes de la actual Alemania, conquistaron el territorio. Su dominio se prolongaría durante cinco siglos hasta la conquista normanda de la isla en el siglo XI. Previamente, en el siglo X, el reino de Inglaterra fue unificado y Londres fue establecida como capital y ciudad más importante del reino. Fue entonces cuando se construyó la entonces primitiva abadía de Westminster, así como la Torre de Londres y el Palacio de Westminster.


En el siglo XV la Casa de Tudor se hace con el reino de Inglaterra, el cual conservaría durante poco más de un siglo. Durante este mandato relativamente breve, sucedieron hitos de especial relevancia en la historia de Londres y, en general, del reino de Inglaterra. El primero fue la creación y expansión de la religión anglicana tras el conflicto que enfrentó al Papa con el rey Enrique VIII por la desaprobación por parte de la máxima autoridad de la religión católica del divorcio de Enrique con su primera esposa (Enrique VIII tuvo seis esposas y ejecutó a dos de ellas). Otro de los grandes hitos fue el inicio de las exploraciones transatlánticas del Imperio Británico, así como la victoria en la famosa batalla que enfrentó a la armada inglesa contra la Armada Invencible española.


Tras la muerte sin descendencia de Isabel I, última heredera de la Casa Tudor, se inicia la época de los Estuardo, que se extendió desde 1603 hasta 1714. Dos sucesos marcarían este periodo: el primero de ellos fue la Guerra Civil (1642-1651) y el otro el Gran Incendio de Londres de 1666, que durante cuatro días se prolongó a lo largo y ancho de la ciudad arrasándola por completo.


Tras la época Georgiana (1714-1830) y Victoriana (1837-1901) se inicia el mandato de los Windsor, casa de la que la actual reina de Inglaterra, Isabel II, forma parte. Esta época está irremediablemente marcada por las Guerras Mundiales que sacudieron el continente europeo y en las que Gran Bretaña participó activamente. La ciudad de Londres sufrió especialmente la Segunda Guerra Mundial por los bombardeos sistemáticos de las fuerzas nazis entre 1940 y 1944.


Desde entonces y hasta la actualidad, Londres se ha ido consolidando como uno de los centros financieros más importantes del mundo, hogar de más de 25 nacionalidades y 8 millones de habitantes, así como una reconocida potencia turística mundial.

Cómo llegar del aeropuerto al centro

Los dos principales aeropuertos son el de Heathrow y el de Gatwick. Yo aterricé en el segundo, bastante alejado de la ciudad. Hay varias formas de llegar al centro, yo me decanté por el tren, que se coge en la terminal Sur (hay un servicio lanzadera gratuito desde la terminal norte). La estación de tren del aeropuerto conecta con otras 128, por lo que verás caóticas las pantallas si es tu primera vez. Mejor pregunta al personal de la estación antes de coger el tren incorrecto. Yo opté por un tren normal, con un coste de 11,69€ por trayecto (a Enero 2017), aunque si tienes prisa puedes decantarte por el Gatwick Express (30 minutos y un precio aproximado de 22€ por trayecto, más información aquí). La alternativa más barata es el EasyBus, pero también es la que más tarda (1h y 20 min.) (más información en el siguiente enlace).

Una vez en las estaciones de Victoria, London Bridge o City Thameslink y en función de donde te alojes, podrás recurrir al metro o al autobús. El funcionamiento del metro de Londres merece un post aparte, pero a grandes rasgos es aconsejable obtener una Oyster o Travelcard ya que los billetes sencillos son bastante caros (el funcionamiento de la Oyster está explicado al detalle AQUÍ).

Qué ver y qué hacer en Londres: Big Ben y Palacio de Westminster

Es el monumento más representativo de la ciudad, aunque actualmente se encuentra parcialmente tapado por andamios debido a las obras de restauración y mantenimiento que se están realizando en la torre, que ha dejado de funcionar y no lo volverá a hacer hasta el 21 de agosto de 2021. La reforma tendrá un coste estimado de unos 5.000 millones de euros y la decisión de llevarla a cabo se tomó tras varios informes que alertaban del debilitamiento imparable de las estructuras del edificio, que datan del siglo XIX, cuando el palacio fue reconstruido tras el gran incendio de 1834 que arrasó toda la ciudad.


Además de a la luz del día, el Big Ben también exhibe todo su esplendor en noche cerrada. Sube al London Eye al atardecer y obtendrás una de las mejores postales de Londres.



London Eye

El ticket básico tiene un precio de 19,50 libras (algo más de 20€). Puedes comprarlo AQUÍ. La vista panorámica que se obtiene de la ciudad es espectacular, por lo que es recomendable subirse a la famosa noria que, desde su instalación, ha visto como ciudades de todo el mundo hacían estructuras homólogas. Hay tickets combinados que te permiten subir el mismo día por el día y por la noche para obtener ambas panorámicas de la capital inglesa por un precio ligeramente inferior a si compras individualmente ambos tickets.


Abadía de Westminster

El edificio se salvó de ser destruido bajo el mandato de Enrique VIII ya que se encontraba bajo control de la Corona de Inglaterra. Es el lugar donde se han coronado todos los monarcas desde el siglo XI y es donde tuvo lugar el funeral de Diana de Gales. La entrada tiene un precio de 20 libras. Puedes comprar anticipadamente la entrada AQUÍ.

Palacio de Buckingham

Es la residencia oficial de la reina Isabel II en Londres. El cambio de guardia tiene lugar a las 11.30h, de forma diaria desde mayo hasta julio. El resto del año se realiza cada dos días (siempre y cuando no llueva). Sólo se permiten visitas a su interior entre los meses de julio y septiembre, por lo que el resto del año no podrás disfrutar ni de los Salones de Estado ni de las Cocheras Reales.

Catedral de Westminster

Es el principal templo del catolicismo en Inglaterra y Gales (la Abadía de Westminster es anglicana). Entrar a su interior es gratis aunque sólo puede hacerse de 8.00 a 19.00h. El Coro de la Catedral es conocido internacionalmente como uno de los mejores del mundo, por lo que a pesar de no ser un edificio espectacular, sí cuenta con este aliciente para visitarlo.

Palacio de Kensington

Es otro de los edificios que fue utilizado por la monarquía británica a lo largo de la historia como lugar de estancia en sus visitas a Londres. Puede visitarse a cambio de 15 libras de lunes a domingo de 10.00 a 18.00h.

Tower Bridge

Su construcción de estilo victoriano fue finalizada en el siglo XIX y sustituyó al puente más antiguo de la ciudad, que con los años fue creciendo hasta ir más allá del Támesis, haciendo necesaria la construcción de varios fuentes. Se articuló como un paso levadizo para no interrumpir la intensa actividad comercial llevada a cabo por el río.


Catedral de San Pablo

Es la segunda catedral más alta del mundo, sólo tras la Basílica de San Pedro de Roma. En este edificio tuvo lugar el funeral de Winston Churchill y la boda del príncipe Carlos y Lady Diana. El acceso cuesta 20 euros, y puedes conseguirlo AQUÍ. Para obtener vistas inmejorables de la catedral, sube (gratis) hasta la última planta del centro comercial One New Change, que se encuentra en los aledaños.


Greenwich

El meridiano de Greenwich es el meridiano cero, a partir del cual se miden las longitudes. El nombre proviene, precisamente, de este municipio inglés de la ciudad de Londres. Entre las principales atracciones turísticas está el Cutty Sark, un barco-museo construido en 1869 en Escocia y cuyo cometido fue el transporte de té de China a Londres. Tras ser sustituido por barcos de vapor, empezó a utilizarse para transportar lana a Australia.

El otro gran atractivo es el Museo Marítimo Nacional, cuyo acceso es gratis y cuyas exposiciones narran la larga y conocida historia en alta mar del pueblo inglés. Muy recomendable ya que está considerado uno de los mejores del mundo en su categoría.

Stamford Bridge

Casa del Chelsea FC, el club de fútbol que desde la compra por parte de un multimillonario ruso fue creciendo hasta ser uno de los colosos de la Premier League. Situado en una de las zonas más nobles de la ciudad, es una visita recomendable para los fans del fútbol. El tour por su interior tiene un precio de 25 libras.


St. James Park

Utilizado como coto de caza privado por el monarca Enrique VIII, actualmente el parque da cobijo a un lago artificial y una variada fauna y flora. Su conservación es muy buena y es habitual ver a ardillas deseosas del ya protocolario tentempié que le ofrecen los turistas a cambio de sentirlas cerca e incluso hacerse una foto con ellas.

Hyde Park

Es el parque más antiguo de la ciudad y en él han tenido lugar conciertos, manifestaciones y toda clase de actividades lúdicas. Como St. James está repleto de vida animal aunque en invierno no es la mejor época para visitarlo.

Castillo Windsor

Puedes comprar las entradas AQUÍ, por un precio de 20,50 libras (24€). Es la residencia oficial de fin de semana de la Reina Isabel II y el lugar dónde nació la tradicional 'hora del té'. Además hace pocos meses estuvo en las portadas de todo el mundo ya que fue el lugar escogido por Meghan Markle y el Príncipe Harry para su boda.



Trafalgar Square

Erigida para conmemorar la victoria de la armada británica sobre la francesa y la española, es una de las zonas más animadas de la noche londinense. Sus aledaños están repletos de clubes nocturnos.


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