Amberes, el diamante belga



El imponente puerto de Amberes fue clave para que la ciudad se convirtiera en una de las más prósperas del continente europeo durante el siglo XVI. De aquella época se heredó una intensa actividad comercial de diamantes que aun hoy continúa y que supone el 8% del valor de las exportaciones de todo el país. La ciudad se encuentra a escasos kilómetros de la frontera con los Países Bajos y forma parte de la región neerlandesa del país, Flandes.

La mejor forma de llegar a Amberes es cogiendo un tren desde Bruselas. El trayecto es de aproximadamente una hora y el coste del billete de ida y vuelta es de 12,40 euros para menores de 26 años con la GoPass. Para adultos, la factura asciende a 17,20 euros (Weekend Ticket). No es una ciudad grande por lo que en medio día no deberías tener problemas en ver los sitios más importantes.

El Castillo de Steen


Se trata del edificio más antiguo de la ciudad. Fue construido después de varias incursiones vikingas durante la Edad Media y desde entonces ha ido sufriendo modificaciones, sobre todo cuando sirvió de residencia para el Conde de Amberes. Frente al castillo se encuentra la estatua de Lange Wapper, un gigante que en las noches recorría las calles de la ciudad asustando a sus habitantes según cuenta la leyenda. A fecha de mi visita el castillo se encontraba rodeado de obras pero la mayoría de turistas nos colamos por un hueco de la verja y fue como estar en nuestro propio castillo, sin gente ni aglomeraciones e ideal para ser retratado.

La Plaza Central

La Plaza Central de Amberes recuerda al resto de ciudades belgas con sus casas gremiales presidiéndola. La importancia de estas asociaciones durante el siglo XVI era tal que en ninguna de las principales ciudades del país falta su huella en las zonas céntricas. Además, la plaza cuenta con vistas a la torre de la Catedral así como al Ayuntamiento de Amberes. La Catedral es la más grande del país y es una referencia del estilo gótico en Europa. Es la torre más alta de toda el área del Benelux y en su interior pueden encontrarse obras del famoso pintor Rubens, el amberino más internacional y una de las figuras claves del estilo barroco.



La Estación Central

La estación central de trenes de Amberes es espectacular y es la muestra más representativa de arquitectura ferroviaria belga. Fue reconstruida en 1998 como parada principal del tren de alta velocidad que une Ámsterdam y Bruselas. En los alrededores de la estación suele montarse una noria gigante y mercados con mucho ambiente. Cuenta con taquillas para guardar las maletas. El precio varía en función del tamaño del equipaje. Para las dimensiones estándares de cabina el precio es de 5,50€ pero es muy importante que tengas en cuenta que sólo puede pagarse en monedas y que ninguno de los comercios de los alrededores estará dispuesto a cambiarte billetes.




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