Ámsterdam, la capital "cool" de Holanda


Sin grandes monumentos, la ciudad de Ámsterdam se vale de uno de los ambientes más vivos de Europa y de un entramado de asombrosos canales para atraer millones de turistas año tras año.


Breve historia

La ciudad nace como tal en el siglo XII tras la construcción de un dique sobre el río Amstel. Cuatro siglos más tarde y tras la abdicación del emperador Carlos V, los Países Bajos (que por aquel entonces comprendía los territorios de la actual Bélgica, Luxemburgo y Holanda) se incorporan al imperio español, por aquel entonces liderado por Felipe II. Los recelos de la burguesía, así como la férrea imposición de la religión católica que se ejercía desde la península provocaron la sublevación de la ciudad en el año 1568 en la denominada ‘Guerra de los ochenta años’, que se prolongó hasta el año 1648 con el reconocimiento de la independencia del territorio holandés.


Durante los siguientes años, varios navíos parten de Ámsterdam para obtener también su trozo de pastel del recientemente descubierto continente americano. El siglo XVII sería el Primer siglo de Oro de la ciudad, marcado por un crecimiento económico sostenido así como la construcción de grandes edificios tales como el actual edificio del Ayuntamiento en la Plaza de Dam. Además, en esta época se acogen a varios intelectuales que huyen de las guerras que asolan el continente europeo, entre los cuales destacan Descartes o Rembrandt así como a los judíos expulsados de la Península Ibérica, que traen consigo sus lucrativos negocios de piedras y metales preciosos.


La actividad colonial fue tan intensa que dos de las más importantes compañías del momento, la Compañía Holandesa de las Indias Orientales (encargada del comercio principalmente con las colonias asentadas en la actual Indonesia) y la Compañía Holandesa de las Indias Occidentales (centrada en las colonias de América y África y cuya actividad principal fue el comercio de esclavos) tenían su sede en Ámsterdam.


Las guerras en el siglo XVIII con Inglaterra, Francia o Prusia marcaron el punto de inflexión de esta época de prosperidad. En 1830 los belgas se rebelaron y lograron la independencia de su territorio, así como Luxemburgo pocos años después.


Pese a que durante la Primera Guerra Mundial el país se mantuvo neutral, durante la Segunda no pudo evitar ser invadido por las tropas de la Alemania nazi, en 1940, con la consiguiente deportación de hasta 100.000 judíos a los campos de concentración. Una de las víctimas de la ocupación fue la ahora célebre Ana Frank.


Dónde alojarse en Ámsterdam

El alojamiento en la capital holandesa es carísimo y así se refleja, también, en los alojamientos turísticos. Una de las opciones que más se está extendiendo, por sus moderados precios, es alojarse en el camarote de un barco. Y, de hecho, esa fue la opción que escogí. El barco se encontraba a 10 km del centro de la ciudad en el barrio de Haveneiland-West, atracado en uno de sus muelles. Como la ciudad es mayoritariamente plana y está dotada de una de las mejores redes de carril bici de Europa, podrás alquilar una bici para desplazarte al centro, como hice yo.


Cómo llegar del aeropuerto de Schiphol al centro

El aeropuerto de la ciudad es el de Schiphol y en apenas media hora los trenes te dejan en la Estación Central (Amsterdam Centraal). El coste del billete fue de 5,20€ (marzo 2017) y ojo, porque no es posible pagar con tarjetas VISA débito (por ejemplo VISA Electron) en las máquinas. Y no es algo aislado, en muchos comercios sucede lo mismo. Por lo que si no dispones de una tarjeta de crédito, deberás dirigirte al mostrador y comprar ahí tu billete después de hacer cola. Tras volver a Amsterdam un año más tarde, pude comprobar que han cambiado las máquinas del aeropuerto y ya es posible pagar con tarjeta VISA débito Electron tus trayectos en tren, aun así sigue persistiendo la dificultad para pagar en los comercios alrededor del país (en los supermercados Aldi por ejemplo no se puede).


Alquilar bici en Ámsterdam

Una de las mejores formas para desplazarse por la ciudad es la bicicleta, cuyo uso está extendidísimo entre la población local. La ciudad cuenta con una red de carril bici extensa además de condiciones óptimas para este medio de transporte, ya que es muy plana, sin apenas desniveles, por lo que el paseo en bici resulta agradable.


Alquilé la bici en una calle céntrica, la empresa se llamaba "Bike 4 U" y a decir verdad, desconozco si hay tiendas más económicas. Pagué 15€ por dos días (9€ por las primeras 24h y 6€ por las siguientes 24h), un precio bastante competitivo a mi parecer. Tuve que dejar un depósito de 50€ en efectivo así como mi DNI (o permiso de conducir si lo tienes). Hay dos modelos de bici, las "handbrake" y las "pedalbreak". En las primeras, el mecanismo de frenado se encuentra en el manillar (vamos, las de toda la vida) y en el segundo, se frena pedaleando inversamente. Vale, yo tampoco tenía ni idea de la diferencia entre una y otra. De hecho, los primeros 5 minutos fui frenando con los pies...


Qué ver y qué hacer en Ámsterdam

(Esta entrada ha sido editada tras visitar la ciudad por segunda vez, por dicho motivo las fotos muestran épocas diferentes, Amsterdam en marzo y en septiembre).

Basílica de San Nicolás y las casas vecinas

Es el templo católico de la ciudad. Se terminó de construir en 1887 y aúna el estilo neobarroco y neorrenacentista. Es lo primero que uno se encuentra cuando sales de la estación central de tren y su visita es gratuita. La Basílica está rodeada de casas típicas holandesas, que son generalmente edificios estrechos y altos debido al alto precio del metro cuadrado. Esto imposibilita, por ejemplo, la introducción de muebles por las empinadas y estrechas escaleras por lo que todos los edificios cuentan con un gancho en la parte superior para que, mediante una polea, se introduzca cualquier mueble en los hogares. También es por ello que casi todos los edificios presentan una leve inclinación hacia adelante.


La Casa de Ana Frank

Es un lugar de peregrinación obligatoria para todo aquel que haya leído la historia de Ana Frank, una niña alemana con ascendencia judía que se refugió en la casa número 263 de Prinsengracht durante la Segunda Guerra Mundial huyendo de los nazis. La adolescente relató en un diario personal su día a día y en 1947 se publicó el primer libro inspirado en dicho diario. Aunque su acogida fue buena, su popularidad empezó a multiplicarse con las diferentes traducciones y adaptaciones que se hicieron con posterioridad, convirtiéndolo en uno de los libros más vendidos. Más de un millón de visitantes al año pasan por la casa, ahora convertida en museo. El precio de la entrada es de 10.50€ y han de adquirirse online.

Oosterpark

La ciudad tiene una gran cantidad de espacios verdes donde los ciudadanos realizan todo tipo de actividades, como yoga, deportes variados o tomar el sol cuando el cielo lo permite. El Oosterpark se encuentra en la zona este y cuenta con la llamada piedra del orador, un podio en el que la gente puede hablar del tema que quiera cada sábado a la 13.00h.

Rijksmuseum y I Amsterdam

Es el punto más conocido de la ciudad y donde están ubicadas las famosas letras de I Amsterdam. La entrada al museo es bastante cara (17.50€) y es una zona bastante abarrotada de gente. La exposición es mayoritariamente arte neerlandés, un recorrido por los 800 años de historia de la ciudad de Amsterdam.





Canales

En Ámsterdam hay más de 1.000 puentes y 75 kilómetros de canales. Es el distintivo de la ciudad como el Coliseo lo es para Roma y, por esa razón, se ha ganado el título de ser la 'Venecia del norte'. Originalmente la ciudad no contaba con un sistema de alcantarillado, por lo que los canales eran utilizados para tirar todo tipo de cosas. Con el paso del tiempo y para remediar el acuciante problema de insalubridad, empezó a prohibirse esta práctica pero costó erradicar la costumbre de la población. Actualmente más de 15.000 bicicletas son rescatadas de los canales, así como todo tipo de objetos, desde neveras hasta vehículos. Es realmente curioso el hecho de que el Banco Nacional de Holanda tiene sus cámaras acorazadas en la profundidad de los canales. En caso de robo, un sistema abriría las compuertas e inundaría las instalaciones.









Vondelpark y Museo Van Gogh

A escasos 500 metros del Rijksmuseum se encuentra la mayor y mejor colección del afamado pintor neerlandés, así como el parque más grande de la ciudad, el Vondelpark.

​Plaza Dam

Centro de la ciudad entorno al cual la ciudad se fue expandiendo. En el centro de la plaza hay un obelisco en memoria de los holandeses caídos en la Segunda Guerra Mundial. En la foto, el Palacio Real, edificio que preside la plaza y que pertenece a la Familia Real de los Países Bajos. Holanda es una monarquía constitucional desde el año 1815.


De Riekermolen

Es uno de los molinos más originales de la región y fue construido en el siglo XVII para drenar las más de 500 hectáreas de cultivos que lo rodeaban en sus inicios. Actualmente la zona continúa siendo un auténtico pulmón para la ciudad.


Johan Cruyff Arena

En este estadio juega el equipo de fútbol de la ciudad, el Ajax, que es el más laureado del país y un club reconocible por todos los fans del fútbol europeo. El estadio albergó cinco partidos de la Eurocopa 2000, cuya organización fue conjunta entre Holanda y la vecina Bélgica. El tour por el interior del estadio tiene un coste de 15 euros.

Castillo Muiderslot y alrededores

No es de los castillos más espectaculares de Europa, pero sí merece una visita (puedes comprar los tickets AQUÍ). Además, el camino en bici hasta lugar, aunque largo, es muy bonito, ya que vas campo a través y te encontrarás multitud de ovejas holandesas.

Centro Comercial "The New Church"

Antiguo edificio de la empresa de correos del país, actualmente el espacio es ocupado por un centro comercial, conservando la fachada intacta.

Begijnhof

En esta misteriosa hermandad de monjas se encuentra la casa más antigua de la ciudad, la númera 34, cuya estructura todavía es de madera (material prohibido en la construcción para prevenir incendios). Además, también hay una iglesia clandestina.

Waag Society

Fue una de las puertas a la ciudad durante la Edad Media y en él se asentaron diferentes gremios a lo largo de la historia. En el siglo XIX pasó a ser un museo anatómico, con exposiciones de cuerpos mutilados, entre otras cosas.

Barrio rojo

Luces, neones, prostitutas y coffe shops. El Barrio Rojo funciona durante todo el día, aunque es por la noche cuando el bullicio es constante. Es una experiencia que hay que vivir en tu visita a la ciudad. Desde abril de 2018 está prohibido hacer fotos de las prostitutas e incluso la norma exige que se les de la espalda mientras se escuchen las explicaciones de los guías para proteger su intimidad. Más de 200.000 turistas visitan cada año este lugar, que cuenta con unos 400 escaparates dedicados a la prostitución.

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