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14 lugares que no te puedes perder si visitas Amsterdam

  • Descubre los 14 lugares que no puedes dejar de visitar si la capital de los Países Bajos, Amsterdam, es tu próximo destino.

Qué ver y qué hacer en Ámsterdam

La ciudad nace como tal en el siglo XII tras la construcción de un dique sobre el río Amstel. Cuatro siglos más tarde y tras la abdicación del emperador Carlos V, los Países Bajos (que por aquel entonces comprendía los territorios de la actual Bélgica, Luxemburgo y Holanda) se incorporan al imperio español, por aquel entonces liderado por Felipe II. Los recelos de la burguesía, así como la férrea imposición de la religión católica que se ejercía desde la península provocaron la sublevación de la ciudad en el año 1568 en la denominada ‘Guerra de los ochenta años’, que se prolongó hasta el año 1648 con el reconocimiento de la independencia del territorio holandés.


Durante los siguientes años, varios navíos parten de Ámsterdam para obtener también su trozo de pastel del recientemente descubierto continente americano. El siglo XVII sería el Primer siglo de Oro de la ciudad, marcado por un crecimiento económico sostenido así como la construcción de grandes edificios tales como el actual edificio del Ayuntamiento en la Plaza de Dam. Además, en esta época se acogen a varios intelectuales que huyen de las guerras que asolan el continente europeo, entre los cuales destacan Descartes o Rembrandt así como a los judíos expulsados de la Península Ibérica, que traen consigo sus lucrativos negocios de piedras y metales preciosos.


La actividad colonial fue tan intensa que dos de las más importantes compañías del momento, la Compañía Holandesa de las Indias Orientales (encargada del comercio principalmente con las colonias asentadas en la actual Indonesia) y la Compañía Holandesa de las Indias Occidentales (centrada en las colonias de América y África y cuya actividad principal fue el comercio de esclavos) tenían su sede en Ámsterdam.


Las guerras en el siglo XVIII con Inglaterra, Francia o Prusia marcaron el punto de inflexión de esta época de prosperidad. En 1830 los belgas se rebelaron y lograron la independencia de su territorio, así como Luxemburgo pocos años después.


Pese a que durante la Primera Guerra Mundial el país se mantuvo neutral, durante la Segunda no pudo evitar ser invadido por las tropas de la Alemania nazi, en 1940, con la consiguiente deportación de hasta 100.000 judíos a los campos de concentración. Una de las víctimas de la ocupación fue la ahora célebre Ana Frank.


(todas las fotografías mostradas a continuación han sido realizadas por mí y se encuentran geolocalizadas, de tal modo que haciendo click en las mismas accederás a la ubicación exacta desde dónde fueron tomadas)


Lugares a visitar

Basílica de San Nicolás y las casas vecinas

Es el templo católico de la ciudad. Se terminó de construir en 1887 y aúna el estilo neobarroco y neorrenacentista. Es lo primero que uno se encuentra cuando sales de la estación central de tren y su visita es gratuita. La Basílica está rodeada de casas típicas holandesas, que son generalmente edificios estrechos y altos debido al alto precio del metro cuadrado. Esto imposibilita, por ejemplo, la introducción de muebles por las empinadas y estrechas escaleras por lo que todos los edificios cuentan con un gancho en la parte superior para que, mediante una polea, se introduzca cualquier mueble en los hogares. También es por ello que casi todos los edificios presentan una leve inclinación hacia adelante.

Basílica de San Nicolás
Rederij Plas

La Casa de Ana Frank

Es un lugar de peregrinación obligatoria para todo aquel que haya leído la historia de Ana Frank, una niña alemana con ascendencia judía que se refugió en la casa número 263 de Prinsengracht durante la Segunda Guerra Mundial huyendo de los nazis. La adolescente relató en un diario personal su día a día y en 1947 se publicó el primer libro inspirado en dicho diario. Aunque su acogida fue buena, su popularidad empezó a multiplicarse con las diferentes traducciones y adaptaciones que se hicieron con posterioridad, convirtiéndolo en uno de los libros más vendidos. Más de un millón de visitantes al año pasan por la casa, ahora convertida en museo. El precio de la entrada es de 10.50€ y han de adquirirse online.

Casa de Ana Frank

Oosterpark

La ciudad tiene una gran cantidad de espacios verdes donde los ciudadanos realizan todo tipo de actividades, como yoga, deportes variados o tomar el sol cuando el cielo lo permite. El Oosterpark se encuentra en la zona este y cuenta con la llamada piedra del orador, un podio en el que la gente puede hablar del tema que quiera cada sábado a la 13.00h.

Oosterpark

Rijksmuseum y I Amsterdam

Es el punto más conocido de la ciudad y donde están ubicadas las famosas letras de I Amsterdam. La entrada al museo es bastante cara (17.50€) y es una zona bastante abarrotada de gente. La exposición es mayoritariamente arte neerlandés, un recorrido por los 800 años de historia de la ciudad de Amsterdam.

Rijksmuseum
I Amsterdam
I Amsterdam

Canales

En Ámsterdam hay más de 1.000 puentes y 75 kilómetros de canales. Es el distintivo de la ciudad como el Coliseo lo es para Roma y, por esa razón, se ha ganado el título de ser la 'Venecia del norte'. Originalmente la ciudad no contaba con un sistema de alcantarillado, por lo que los canales eran utilizados para tirar todo tipo de cosas. Con el paso del tiempo y para remediar el acuciante problema de insalubridad, empezó a prohibirse esta práctica pero costó erradicar la costumbre de la población. Actualmente más de 15.000 bicicletas son rescatadas de los canales, así como todo tipo de objetos, desde neveras hasta vehículos. Es realmente curioso el hecho de que el Banco Nacional de Holanda tiene sus cámaras acorazadas en la profundidad de los canales. En caso de robo, un sistema abriría las compuertas e inundaría las instalaciones.

Canales
Staalmeestersbrug
Canales de Ámsterdam